12/02/2024 LaNacion.com - Noticias

Es francesa y cuenta por qué ama el país: “Ahora entiendo al argentino que está afuera: es imposible desarraigarse”
Carina Durn
Es filósofa, pero desarrolló una carrera exitosa en estrategias de marcas de lujo, lo que la llevó a vivir en varios lugares; en Nueva Zelanda, una noche la trajo al único país que se metería en su piel como ningún otro

En un rincón del corazón de Auckland, Nueva Zelanda, la vida de Liza Kharoubi Echenique cambió para siempre. Todo sucedió una noche, cuando sin intención más que la de pasar un buen rato, decidió, junto a una amiga, ir a bailar a una academia llamada “Pasión por el Tango”, un lugar lleno de magia y belleza, que convocaba a personas del mundo entero para unirse en un abrazo. Fue allí, en ese espacio muy alejado de los paisajes de la Marsella de su infancia, que la joven conoció a Diego, un argentino que bailaba tango y daba clases a nivel profesional. Liza, quien también vivía y trabajaba en Nueva Zelanda, se enamoró sin remedio y juntos, en una fusión cultural estimulante, se embarcaron en una aventura en la cual ella se sumergió en el universo de aquella música porteña que sentía emocional y poética: “Nunca pensé que iba a tomar un lugar tan importante en mi vida. Imaginate que conocí a mi marido a través del tango. Además me permitió viajar, conocer mucha gente y divertirme”, cuenta Liza, quien en el 2008 participó junto a Diego en el Mundial de Tango en Corea del Sur, donde salieron semifinalistas y les abrió las puertas para bailar y realizar espectáculos en toda Nueva Zelanda y en Europa. En la foto, Liza y Diego, que se conocieron una noche en Nueva Zelanda. Finalmente, juntos decidieron mudarse a Francia, donde abrieron una asociación que se llamaba “Che Tango” en Avignon, que les brindó grandes satisfacciones, mientras Liza continuaba con su propia carrera. Como doctora en Filosofía y Literatura en La Sorbonne, y con un MBA en HEC, París, ella se había formado con Vincent Bastien y decidió tomar el camino de la consultoría de Estrategia de Lujo en la industria de yachting, una pasión ideal para el Mediterráneo. Sin embargo, un suceso inesperado cambió su rumbo y la llevó hacia un país que ya había ingresado en su vida, pero que se metería en su piel para marcarla para siempre: Argentina. Liza es doctora en Filosofía y Literatura, de La Sorbonne, y tiene un MBA cursado en HEC, París. Se formó con Vincent Bastien y decidió tomar el camino de la consultoría de Estrategia de Lujo en la industria de yachting. Corría el año 2015 y los tiempos en Francia habían sido buenos. Para entonces, Liza y Diego se habían casado, tenían una hija de 4 años y vivían en París. Todo parecía fluir con normalidad hasta que llegó noviembre y los atentados sacudieron la realidad francesa. Allí, Liza perdió un amigo en el Bataclán: “Los atentados me afectaron muchísimo”, revela. “Creo que a partir de ese momento dejé de sentirme cómoda y segura en Francia como antes”. Podrían haber vuelto al Pacífico, donde tenían amigos y sería fácil recomenzar, pero en su corazón, Liza sentía que era tiempo de que su hija viera dónde había crecido su papá, deseaba que experimentara con la misma intensidad las culturas de ambos padres. Así fue como el matrimonio armó las valijas, se despidió del suelo galo y partió rumbo al sur, dispuesto a dejar atrás el sabor amargo e iniciar una nueva aventura. Una familia multicultural. Liza jamás olvidará la primera postal que le obsequió Argentina en su llegada definitiva. Allí, en Ezeiza, la familia entera los esperaba con banderas y globos. Sintió que el país la recibía con los brazos abiertos y se dejó envolver por una sensación de alivio que hacía mucho no experimentaba. El alivio continuó cuando descubrió una facilidad peculiar para entablar relaciones humanas. Liza quedó impactada por la importancia que el argentino le otorga a la amistad: “Tanta, que hasta tienen un día al año para celebrarlo”, observa. “El clima me resultó más parecido al clima Mediterráneo de la Marsella de mi infancia, que al clima de París. Desde el comienzo, el horizonte del Río de la Plata y la silueta de los barcos al atardecer me hicieron sentir en casa”, continúa con cierta melancolía. Liza y Diego: “Lo que destaco es que los argentinos son muy creativos y talentosos. Encontré gente que admiro muchísimo y hasta el día de hoy son mis amigos. La cultura, la música, el baile y el arte argentino ya forman parte de mí", dice ella. “Uno de mis lugares preferidos en Argentina es la Patagonia. El color y la transparencia de los lagos y los ríos me hacía acordar mucho a mi infancia con mi familia en los Alpes franceses. San Martín de los Andes y el Camino de los Siete Lagos es hermoso. Pude recorrerlo en diferentes estaciones y el paisaje no deja de sorprenderme”. “Un choque fuerte de la Argentina tiene que ver con lo económico. Entender el cambio, la cantidad de dinero que se maneja en la calle de manera informal, alquileres y precios que suben mes a mes. No entendía nada. Pero creía que sucedía porque era extranjera, pero los argentinos estaban tan perdidos como yo. No tienes tiempo de entender los precios de las cosas, que a la semana siguiente te los cambian”. “Uno de mis lugares preferidos en Argentina es la Patagonia. El color y la transparencia de los lagos y los ríos me hacía acordar mucho a mi infancia con mi familia en los Alpes franceses". “Lo que destaco es que los argentinos son muy creativos y talentosos. Encontré gente que admiro muchísimo y hasta el día de hoy son mis amigos. La cultura, la música, el baile y el arte argentino ya forman parte de mí. La gastronomía como el locro y la cazuela de pollo de mi suegra integran mi lista de mis comidas preferidas”. Para Liza, reinsertarse en el mundo laboral no fue fácil. Había dejado un muy buen cargo universitario en París y ahora debía reinventarse. Pero fue aquello mismo, el hecho de reinventarse, lo que la llevó a emprender como consultora en desarrollo de negocios desde Argentina: “Cuando me di cuenta ya estaba trabajando para varios proyectos y clientes en Uruguay, Florida, Mónaco y el Caribe”, asegura Liza, quien combinó sus conocimientos en estrategias de lujo con su expertise tradicional francés. Asimismo, Liza fue aceptada en la Universidad Di Tella, donde se desempeñó como profesora y tuvo la posibilidad de revisar numerosas tesis de estudiantes de MBA, así como de desarrollar nuevos programas online de Filosofía y Management y Estrategia del Conocimiento. “Siempre me sorprendió el hecho de que la industria del lujo parecía salir ilesa e incluso crecer en tiempos de graves crisis económicas para las otras industrias. Entonces comencé a observar cuáles eran los rasgos distintivos de su estrategia que les permitían hacerlo y algunos conceptos como el de `antifragilidad´ de Nassim Taleb se volvieron muy útiles para describir este crecimiento de valor. Una estrategia de conocimiento (también conocimiento digital) que desarrolle el capital intangible de una empresa puede ser muy antifrágil”. “Siempre me sorprendió el hecho de que la industria del lujo parecía salir ilesa e incluso crecer en tiempos de graves crisis económicas para las otras industrias". Los años pasaron y Argentina se transformó en un amado hogar que le había obsequiado oportunidades de trabajo enriquecedoras. Gracias a su perspectiva global y multilingüe, Liza había tenido la flexibilidad de probar nuevos mercados desde una tierra en la que jamás se sintió sola, a pesar de vivir en una gran urbe como Buenos Aires: “No sé si se puede decir lo mismo viviendo en París o Londres”. Cierto día, supo que su actividad de consultoría en desarrollo de negocios en el yachting había crecido tanto, que era tiempo de moverse una vez más a fin de crecer y poder brindarle un mejor servicio a sus clientes. Miami era el destino estratégico, ya que la mayoría de sus clientes se concentraban en Florida y el Caribe: “Al entrar en este mercado me di cuenta de que estaba compuesto principalmente por pequeñas y medianas empresas, en su mayoría empresas familiares. Esta fue una oportunidad para aportar una perspectiva diferente de lo que es el lujo, como estrategia, y de su fuerza”. Miami se transformó en el destino estratégico. Una vez más, la familia hizo las valijas, aunque esta vez con mucha pena. Para Liza, dejar Argentina tuvo solo que ver con lo laboral, por ello decidió que en realidad no se iba, tan solo volaba hacia otra oportunidad: “No siento que me haya ido completamente de Argentina. Por fortuna, Miami tiene una comunidad latina y sobre todo argentina muy grande que, junto con el buen clima y la calidad humana que te brinda esta ciudad, me hace sentir muy bien”. “Por otro lado, en Florida y en el Caribe se juntan todos los aspectos del sector náutico como el desarrollo y operaciones de las marinas, representaciones de grandes astilleros europeos y americanos, tripulaciones capacitadas, inventario de yates, compañías de charters, compañías de yacht management, asociaciones de brokers y propietarios de barcos o interesados en realizar un charter. La sinergia entre los distintos sectores y actores de la náutica es muy importante. Por supuesto que también existe una industria paralela que complementa muy bien al sector de la náutica como la gastronomía, entretenimientos para el agua y distribución de repuestos. ¡Para mí es una tierra de muchas oportunidades!” “No siento que me haya ido completamente de Argentina. Por fortuna, Miami tiene una comunidad latina y sobre todo argentina muy grande que, junto con el buen clima y la calidad humana que te brinda esta ciudad, me hace sentir muy bien”. Antes de Nueva Zelanda, Liza había vivido en otros países, pero fue allí que el azar o el destino, la llevó hacia una nación inesperada, Argentina, la tierra que la conquistó como ninguna otra. Hoy, en Florida, sigue bailando tango, “pero más tranquilos”, como suele decir ella. Es el hobby que la acompaña y la une con su marido, cuando cada tanto surgen las ganas de tirar unos pasos junto a un vaso de vino y tan solo disfrutar de la noche. Antes de Nueva Zelanda, Liza había vivido en otros países, pero fue allí que el azar o el destino, la llevó hacia una nación inesperada, Argentina, la tierra que la conquistó como ninguna otra. Su hija, mientras tanto, crece multicultural, habla fluidamente francés y castellano y toma mate sin azúcar. Para Liza, Argentina es sinónimo de hogar, amigos y familia, por eso hacia allí van cada vez que pueden: Argentina ha ingresado a su vida para quedarse para siempre. “Los paisajes son espectaculares desde la Patagonia a Iguazú, pasando por el interior tan pintoresco y la costa atlántica, que no conocen mucho los europeos. Tuve la suerte de poder recorrerla de punta a punta y siempre me sentí una argentina más, orgullosa del país que tenemos. Ahora entiendo cómo le cuesta al argentino que está afuera desconectarse. Es imposible desarraigarse”, concluye. * Argentina Inesperada es una sección que propone ahondar en los motivos y sentimientos de aquellos extranjeros que eligieron suelo argentino para vivir. Si querés compartir tu experiencia podés escribir a argentinainesperada@gmail.com . Este correo NO brinda información turística, laboral, ni consular; lo recibe la autora de la nota, no los protagonistas. Los testimonios narrados para esta sección son crónicas de vida que reflejan percepciones personales.

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