12/02/2024 Perfil.com - Nota

Juan Gabriel Tokatlian: “El Papa demostró magnanimidad con Milei”

“Espero que las opiniones de Milei de que la justicia social es una injusticia y que no existe el cambio climático se hayan visto persuadido por las palabras del Papa”, afirmó el sociólogo.

El profesor y sociólogo Juan Gabriel Tokatlian, calificó como "cauta" la actitud del Papa de no involucrarse en la política argentina. “En la medida en la que se ha extremado la polarización, me parece que no está en la posición de venir a enmendar algo que la clase política no puede”, declaró en  Modo Fontevecchia , por Net TV , Radio Perfil (AM 1190) y Radio Amadeus (FM 91.1). Juan Gabriel Tokatlian es sociólogo. Fue vicerrector de la Universidad Di Tella y hoy es profesor plenario en esa casa de altos estudios. A su vez, fue cofundador y director del centro de estudios internacionales de la Universidad de los Andes en Bogotá y profesor asociado de la Universidad Nacional de Colombia. Además, es autor de numerosos artículos donde analiza la política exterior. ¿Qué interpretación podés hacer de estos primeros dos días del ángelus, de la canonización de Mama Antula, del abrazo de Milei con el Papa y de la duración de la reunión entre el Papa y Milei? Ha sido un periplo muy singular del presidente Milei, puesto que ha comenzado en Israel, en donde ha anunciado una medida muy inusual, como lo fue el eventual traslado de la sede diplomática de Argentina de Tel Aviv a Jerusalén. Creo que el viaje en sí mismo, sus consideraciones y la razones de ser deberían ser un objeto de algún tipo de reflexión. El segundo componente, que tiene que ver con la visita al Papa, responde a un intento  reparador por parte del Presidente y una respuesta magnánima del Papa al recibirlo . El Papa tenía una suerte de bastón de compañía en la entonces embajadora argentina en el Vaticano, Fernanda Silva, y el Gobierno del presidente decidió retirarla y estuvo a punto de nombrar a una persona bastante refractaria, no solamente frente al Papa, sino también con expresiones duras a otras religiones. Sigue en incógnita el nombramiento del área de culto en la cancillería y todo esto está antecedido de la campaña electoral en la cual, por primera vez en la república argentina, la figura del Papa es punto de referencia en una serie de términos groseros e injuriosos de parte de Milei.  Entiendo que intenta reparar esa serie de señales fuera de lugar que supo tener y es por esto que el Papa demostró magnanimidad con Milei . He de suponer que el tema de conversación habrá sido la situación del país, probablemente el Papa expresó su sensibilidad social, que es anterior a esta visita y que lo ha mantenido desde que comenzó el papado, al cual hay que agregar temas no solamente de naturaleza social, sino que además es un Papa activamente comprometido con el cambio climático . Espero que aquellos dos aspectos que ha mencionado en la campaña y a posteriori el Presidente Milei sobre que la justicia social es una injusticia y que no existe tal cosa como el cambio climático, se vea persuadido por las palabras del Papa..  ¿Estamos subestimando el rol político del Papa en Latinoamérica? Cuando él asume estaba Obama de presidente en Estados Unidos y se producía el acercamiento a Cuba y la suposición de que un Papa latinoamericano venía a producir el mismo efecto que produjo el Papa polaco en Polonia y en todo Europa del Este. Cuando entreviste a Lech Wałęsa, dijo que el que hizo caer el muro de Berlín no fue el sindicato polaco que venció a la ex unión soviética, sino el Papa Juan Pablo II, que cuando llegó a Polonia todos los comunistas se arrodillaron e hicieron la señal de la cruz cuando en ese momento estaba prohibido hacerlo. ¿Es única la posibilidad política que tuvo Juan Pablo II? ¿Es imposible que un Papa Latinoamericano pueda tener el mismo efecto transformador en Latinoamérica? Yo diría que hubo una coincidencia fundamental en aquel momento histórico marcado por el fuerte anticomunismo que había en occidente y muy especialmente en Estados Unidos y en la idea de revertir lo que se conocía como la expansión del comunismo y de la unión soviética a través de políticas que implican no solamente aspectos económicos, políticos, diplomáticos y psicológicos, sino también de creencias. El papado, en ese momento, cumplió una especie de promesa del anticomunismo . Hoy la situación particularmente en occidente no es una en la cual los principales países busquen al Papa para temas fundamentales respecto a la paz internacional. Es muy difícil que más allá de aceptar su sensibilidad y su interés en el tema del cambio climático, l os países enarbolen como bandera aquello que el Papa sostiene . Veo mucho más social el impacto del Papa en otros aspectos relevantes, pero no en el plano de las relaciones interestatales. Me parece que en algunos casos ha sido muy cuidadoso, en los cuales fue invitado a participar en negociaciones que encontró que eran difíciles de llevar a cabo, por ejemplo, el caso de Venezuela entre el Gobierno y la oposición.  Hubo un primer intento para que ambas partes buscaran al Papa, pero ciertamente el Vaticano encontró que eso era introducirse en arenas movedizas y evitó el compromiso. El Papa tuvo un papel muy importante en aquel momento, en el cual Obama había dicho que había una línea roja, que el Gobierno de Siria había traspasado con el uso de armas químicas y que estaba dispuesto a una invasión o a una serie de represalias militares y fue un labor del Papa tratar de eludir, pero más allá de acciones de ese tipo, me parece que la diplomacia del Vaticano tiene muchos menos respaldos convencionales como los o que tuvo en su momento Juan Pablo II. ¿Imaginas algún grado de comparación en lo que podría producir una visita del Papa a la Argentina con la que produjo la de Juan Pablo II en Polonia? No, creo que sería aventurado superar algo de ese tipo en tanto y cuanto los grados de polarización, de grieta en este caso más política que social. Creo que él ha sido bastante cauto en no meterse en la política doméstica todo este tiempo y en la medida en la que se ha extremado la polarización, me parece que no está en la posición de venir a enmendar algo que la clase política no puede. Aunque supongo que hay un interés de enfrentar un desafío enorme, mayor al argentino, que es la declinación a largo plazo del cristianismo en el mundo . Todos los trabajos que hay hechos respecto a la evolución de la creencia religiosa y el porcentaje de personas que van adhiriendo a distintas confesiones, demuestran que de aquí al 2050 habrá una caída del cristianismo muy elevada . El cristianismo está perdiendo adhesiones no solamente en lo que antes es el tercer mundo, sino también en países de occidente desarrollados, en donde hay un avance de los evangélicos frente a los católicos que seguramente lo deben tener muy inquieto. Conjeturo que un destino que él quisiera tener en los próximos años sería recuperar para el cristianismo mayor reconocimiento y potencialmente una recuperación en materia de la adhesión religiosa de las personas. ¿Te imaginas cómo podría ser esa visita desde el punto de vista espiritual? ¿Crees que se va a producir esa visita? Lo que estamos viendo en América Latina en su conjunto es un avance de las corrientes más evangelistas y dentro de ellas algunas de las más militantes con cada vez más enraizamiento social y visibilidad política. Argentina, comparativamente, no vive un fenómeno de la misma magnitud que han vivido países como Guatemala o países como Brasil o Colombia. Sin lugar a dudas, desde ese punto de vista, un eventual viaje del Papa no tendría como propósito un reforzamiento del catolicismo en el país, más bien tendría una dimensión mucho más política y trascendental desde el punto de vista de generar algo que convoque un tema de unidad. Estamos tan divididos que si el Papa intenta eso se va a ver sobrepasado por la intensidad de la radicalidad del debate, del discurso y de las prácticas en Argentina. Si no hay condiciones pro unidad difícilmente un viaje del Papa genere ese milagro. Hubo en su momento, se recordará la importancia de un Papa en la relación entre argentina y Chile a la luz de lo que parecía ser un diferendo que parecía que nos iba a llevar a la guerra, una de las condiciones muy importante era que había en el país una disposición a evitar una confrontación, una disposición genuina a resolver este tema que tanto había dividido a chilenos y argentinos, por lo tanto, el rol del Papa fue muy importante, pero porque había condiciones facilitadoras. Si no hay condiciones facilitadoras en Argentina, uno se imagina que va a ser un año en el cual los elementos más divisivos se van a expresar con mucha intensidad, cálculo que el Papa no podrá venir a hacer un milagro. El hecho de que el actual presidente de Estados Unidos sea católico, ¿significó algo para la relación del Papa con Estados Unidos? ¿Significa algo dentro de Estados Unidos en la competencia con Trump que Biden sea católico? ¿Cómo te imaginas un eventual regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos? Biden es el segundo presidente contemporáneo que tiene Estados Unidos, además ha sido un genuino admirador del Papa, alguien que se siente fervorosamente católico que encuentra en el Papa una voz de credibilidad y reconocimiento . Poco ha hecho uso Biden del Vaticano para, por ejemplo, diplomacias paralelas para reducir algún foco de tensión o algunos conflictos internacionales. Es más, uno de los reclamos del Papa en el 2022 sobre Ucrania y en el 2023 sobre Gaza han pasado desapercibidos en Estados Unidos. El problema que hoy tiene Biden en EEUU para su eventual reelección es que tiene un contendiente como Trump que está dispuesto a lo que sea, si hay alguien que va a tener un impacto profundamente desinstitucionalizador en la vida política de EEUU va a ser Trump, alguien que va a venir por la revancha, no por la gloria. Otro problema que tiene Biden es que en muchos estados claves del país en donde hay población de origen árabe el rechazo es dogmático y sistemático como lo muestran las mayorías de las encuestas por un apoyo irrestricto a Israel. Hay dos estados que pueden definir ciertamente la elección en Estados Unidos, que es un país que tiene elecciones indirectas, es el colegio electoral el que elige finalmente el presidente. Biden en el 2020 tuvo 306 electores y Trump tuvo 232. Hay dos estados, Michigan en particular, donde está la mayor población de origen árabe en el país, donde Biden alcanzó un triunfo muy estrecho de 50 a 48, el otro es Pensilvania, en donde la diferencia a favor de Biden fue solamente un 1%. Si estos dos estados cambiaran por el tema de la guerra, al cambiar 34 electores, Trump podría ganar por 266 electores contra 262 electores. Me parece que el problema mayor de Biden no es volver al Papa para encontrar un futuro, sino que su problema es interno y tiene que ver con su oponente y con las guerras en las cuales, directa o indirectamente, Estados Unidos ha estado activamente en respaldo de unos y en contra de otros.  VF FM

Imágen: perfil.com


#76424518   Modificada: 12/02/2024 11:37 Cotización de la nota: $795.000
Audiencia: 215.000



Acceda a la nota web del medio

  
www.ejes.com | Santiago del Estero 286 4º piso - Of. 5 Buenos Aires | TE. 5352-0550